sábado, 29 de junio de 2013

“Dios no nos pide éxito sino fidelidad”

FOTO:SDC
En estas últimas semanas hemos sido testigos del ensañamiento para desprestigiar  algunas voces, que dentro de ese silencio impuesto que sabe a impunidad o complicidad, se alzan para romper con la mediocridad reinante frente a temas de interés para esta  Provincia tan postergada. Hoy pareciera que los amedrentamientos a través de algunas bandas del crimen organizado han dado el resultado perfecto ya que han logrado sembrar el pánico esperado en una población que se siente desprotegida y temerosa de buscar legítimamente su reorganización para reclamar junto a sus autoridades lo que les corresponde.

Hoy para nadie es desconocido que el grado de corrupción en la política “mal ejercida” a desencadenado muchos males sociales, pues desvirtuada  ya no está al servicio del bien común, sino al servicio de intereses particulares o mejor económicos de una “derecha recalcitrante y contestataria” que ha quitado del escenario social  una política decente o “bien ejercida” que busca defender el bien común de nuestra Provincia.

Frente a esta situación de ensañamiento o sometimiento se nos es necesario señalar como cristianos católicos comprometidos en este mes en donde recordamos el martirio de estas dos insignes figuras “modelos de fe” y columnas  de la Iglesia “San Pedro y San Pablo” amantes de la justicia y de la verdad que brotan del creador, lo siguiente:

Que es parte de la doctrina cristiana respaldar toda iniciativa humana que busque “defender el bienestar social, la dignidad humana, el respeto a la Vida humana y en la creación”. Por tal motivo cabe recordar a quienes se consideran católicos cristianos comprometidos y más aun a los que ejercen cargos públicos, que es un deber que brota de la fe cristiana, la participación activa en la lucha social en salvaguarda de estos males, así  lo exige la carta del Apóstol Santiago “muéstrame tu Fe que yo por mis obras te mostraré la mía”. Invito pues a los laicos (bautizados, no consagrados) a luz del magisterio de la Iglesia a continuar con la lucha y a no bajar los brazos frente a los distintos temas pendientes en la agenda social de la Provincia, pues el éxito no siempre les será esquivo.
Foto: SDC

Por tanto es necesario exigir el respaldo social para todo grupo humano que busque resolver los distintos temas agendados y pendientes  de respuesta: pués muchos olores nauseabundos y  tóxicos ya se dejan sentir en las noches frías y nadie dice nada, necesitamos un “hospital y un laboratorio bien dotado para la provincia”, “un albergue para menores violentados”, “una casa refugio para las mujeres agredidas”, “un asilo para los ancianos abandonados”, “postas médicas, con medicinas  para los pueblos del valle y de la sierra”, “una oficina de la defensoría del Pueblo para Huarmey”, “una división de la fiscalía anticorrupción y otra medioambiental”, una policía bien dotada de personal para preservar la seguridad de la población, una “universidad nacional para la Provincia”, un “albergue para niños abandonados” , una “casa de rehabilitación para drogadictos”, etc.

Invito pues a la comunidad cristiana a sumar esfuerzos y acoger la exhortación de la Iglesia que nos exige en el número 36 del documento conciliar del Vaticano II “Luz para todos los Pueblos” que resuena con fuerza en “este año de Fe”:   “Que todos los laicos,  es decir los no consagrados, frente a la Política mal ejercida que incita al mal, al pecado cumplan con  la  urgente obligación de coordinar fuerzas” es decir de organizarse, “para sanear las estructuras y los ambientes del mundo que incitan al pecado, de manera que todas estas cosas sean conformes a las normas de la justicia y más bien favorezcan que obstaculicen la práctica de las virtudes. Pues solo “obrando de este modo, se impregnará de valor moral la cultura y  se podrá introducir en la sociedad el mensaje de la paz.

Hoy necesitamos más que nunca de cristianos comprometidos con los que sufren, pues en palabras de escritor y político Irlandés, Edmund Burke: "Para que el mal triunfe, sólo se necesita que los hombres buenos no hagan nada". En este tiempo el Señor a través de las figuras insignes San Pablo y san Pedro no nos pide éxito en el obrar sino fidelidad en la Misión.

Por:  P. Alex

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